Durante décadas se lo utilizó para hablar del “descubrimiento de América”, y a partir de los últimos 20 años se lo intentó popularizar como “el encuentro de dos culturas”. Pero a esta altura no quedan dudas: fue el comienzo del genocidio
el 20 de mayo de 2010, líderes de diferentes Pueblos Originarios estuvieron en la Casa de Gobierno. Fueron recibidos por la Presidenta Cristina Fernandez, a quien le entregaron para su consideración un llamado “Pacto del Estado con los Pueblos Originarios para la creación de un Estado Plurinacional”.
El documento sugería, además, eliminar del calendario oficial el feriado del 12 de octubre, llamado Día de la Raza, y promover medidas tendientes a reconocer y garantizar los derechos de los pueblos indígenas. Entre ellas, se destacan:
La firma del decreto 701 que reglamenta la ley 25.517, que establece que deberán ser puestos a disposición de pueblos indígenas los restos mortales de indígenas que forman parte de museos o colecciones privadas o públicas. ·
La decisión en pos de que el Instituto de Asuntos Indígenas sea el ámbito que monitorice la garantía constitucional del reconocimiento de la posesión de la tierra comunitaria de los pueblos originarios. ·
La conformación de una comisión de análisis e instrumentación de la anterior medida, con participación indígena. ·
La financiación de 10 radios FM y una radio AM para las comunidades de los pueblos originarios.
La ampliación a 20 mil de las becas de estudio de educación básica y secundaria para las comunidades originarias. ·
Y la decisión de que todo aquel joven que viva en su comunidad originaria tenga derecho a una beca universitaria.
Frente al descrédito de una comunidad nacional que ha preferido “borrar” a los pueblos originarios de su historia, estos deben luchar contra la discriminación, los prejuicios y el desconocimiento de la gente que los rodea. Pero en las últimas décadas, buscando una nueva relación con la comunidad y el Estado nacional basada en el pleno reconocimiento de su presencia actual e histórica como pueblos originarios, han comenzado a organizarse y actuar para lograr ese objetivo. Se animan a salir del anonimato, luchan por sus derechos, indagan en su memoria e investigan los datos que quedan para rescatar su historia .
Coord. Municipal de Cultura ,Turismo y Educación de San Salvador
Frente al descrédito de una comunidad nacional que ha preferido “borrar” a los pueblos originarios de su historia, estos deben luchar contra la discriminación, los prejuicios y el desconocimiento de la gente que los rodea. Pero en las últimas décadas, buscando una nueva relación con la comunidad y el Estado nacional basada en el pleno reconocimiento de su presencia actual e histórica como pueblos originarios, han comenzado a organizarse y actuar para lograr ese objetivo. Se animan a salir del anonimato, luchan por sus derechos, indagan en su memoria e investigan los datos que quedan para rescatar su historia .
Coord. Municipal de Cultura ,Turismo y Educación de San Salvador






